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La necesidad de una nueva estrategia de EE.UU. – Colinas Verdes San José

La necesidad de una nueva estrategia de EE.UU. – Colinas Verdes San José

byRohit Sinha

Este verano, el Informe del Grupo de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la Agenda de los Objetivos de Desarrollo del Milenio hizo un llamamiento a los países para que trabajaran juntos para reducir los flujos financieros ilícitos (IFF) y la evasión fiscal y aumentar la recuperación de activos robados. La comunidad internacional haría bien en prestar atención a las recomendaciones del Informe. Global Financial Integrity, una organización de investigación y promoción con sede en Washington, D.C., estima que los países en desarrollo pierden cada año cerca de 1 billón de dólares de los EE.UU. en IFF, incluidos todos los aspectos de la corrupción y la evasión fiscal. Esta estadística aleccionadora refleja el auge de las actividades fraudulentas de los actores mundiales y una estructura financiera internacional mal equipada para detenerlas. La cooperación entre los países para reforzar la regulación de los flujos financieros transnacionales, como se propone en el Informe, es esencial para poner freno a las IFF.

Los esfuerzos actuales para hacer frente a las IFF se centran estrechamente en la reducción del blanqueo de dinero y la evasión fiscal a nivel nacional. Un ejemplo de ello es la reciente Ley de Cumplimiento de Impuestos de Cuentas Extranjeras aprobada por el Congreso de los Estados Unidos, que busca recuperar los 150.000 millones de dólares perdidos anualmente por el gobierno de los Estados Unidos en abusos de paraísos fiscales. Si bien las iniciativas nacionales en pequeña escala son un comienzo, un problema cada vez más global exige una solución global. Tanto los países en desarrollo como los desarrollados deberían ir más allá de las iniciativas estrechas que ponen freno a problemas discretos como la evasión fiscal y colaborar en un conjunto más multifacético e integrado de soluciones para hacer frente a las FCI.

>fuerte>La actual respuesta internacional a las FCI

Ya existen diversos instrumentos de las Naciones Unidas para combatir las FCI. Por ejemplo, la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (CNUCC) es el primer instrumento internacional legalmente vinculante contra la corrupción y tiene 168 partes. Sus disposiciones se centran en la cooperación internacional, la recuperación de activos, la asistencia técnica y el intercambio de información entre países. Sin embargo, la escasez de cooperación técnica entre los países desarrollados y los países en desarrollo ha obstaculizado la promulgación y el cumplimiento efectivos de esas disposiciones.

Los foros internacionales también están firmemente en el programa del foro del G-20. Uno de los objetivos fundamentales del foro del G-20 es limitar los desequilibrios mundiales de las corrientes financieras, incluida la posibilidad de un arbitraje reglamentario. En respuesta a una propuesta de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) de un modelo mundial para el intercambio automático de información, los líderes del G-20 anunciaron en septiembre de 2013 que esperaban «comenzar a intercambiar información automáticamente sobre cuestiones fiscales entre los miembros del G-20 para fines de 2015» e instaron a todos los países a que se adhirieran al Convenio sobre asistencia administrativa mutua en cuestiones de tributación «sin más demora». «

Además, el G20 ha encomendado al Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), un órgano intergubernamental que emite normas y recomendaciones relativas a las amenazas al sistema financiero internacional, así como a la identificación y vigilancia de las jurisdicciones de alto riesgo. Sin embargo, sin un modelo integral para estimar los GAFI, esta tarea será difícil, ya que a menudo es difícil diferenciar entre las corrientes financieras lícitas e ilícitas. La reciente revelación de que Apple había estado protegiendo miles de millones de dólares de los impuestos al declarar que tres empresas subsidiarias «no tenían residencia fiscal» en Cork (Irlanda), donde estaban constituidas, es un ejemplo de ello.

>fuerte>Adelante

Estos esfuerzos internacionales son importantes, pero tienden a reflejar los esfuerzos nacionales que están estrechamente enfocados y son difíciles de hacer cumplir. Se necesitan iniciativas más amplias para lograr un verdadero impacto. Los países desarrollados deben exigir a sus instituciones financieras que cumplan normas más estrictas de gobernanza empresarial y promover una mayor rendición de cuentas y transparencia en sus servicios. También deberían prestar mayor asistencia técnica a los países en desarrollo. Los países en desarrollo deberían fortalecer sus economías e instituciones y aplicar el estado de derecho. También es esencial que sigan participando activamente en los esfuerzos por poner freno a las FSI, ya que la pérdida de aproximadamente 1 billón de dólares de los países en desarrollo a causa de las FSI es casi trece veces la cantidad que los Estados miembros de la UE gastaron en ayuda al desarrollo en 2012.

Estas reformas requieren revisiones estructurales masivas y deberían producirse de forma gradual. Mientras tanto, grupos como el G20 y el G8 deberían seguir liderando esfuerzos coordinados para el intercambio transfronterizo automático de información fiscal, la divulgación de información sobre los propietarios beneficiarios de todas las empresas, una mayor aplicación de la normativa y de las sanciones por precios comerciales erróneos, y la explotación de los precios de transferencia y el blanqueo de dinero. Estas iniciativas pueden servir de modelo para la comunidad internacional en general. Además, se debería exigir a las empresas multinacionales de todo el mundo que publiquen información sobre sus ventas, beneficios, impuestos pagados y número de empleados en cada país. Por último, los países deberían exigir a las instituciones financieras que identifiquen al propietario «beneficiario» final de todas las cuentas que se mantengan en sus jurisdicciones o que pasen a través de ellas.

En el informe del Grupo de Alto Nivel de las Naciones Unidas se pide una asociación mundial más eficaz y sólida entre los países para hacer frente a los problemas de desarrollo. Dados los impactos transnacionales de las FIP, este tipo de asociación es más necesario que nunca.

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente del autor.

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